martes, 11 de febrero de 2014

Dosis de egocentrismo, ¡qué sorpresa se lleva uno!

Comenzar con una frase filosófica como "yo soy yo y mi circunstancia" es más que oportuna para lo que me dispongo a exponer a continuación. Pararse a pensar de vez en cuando en las acciones llevadas a cabo con algo o alguien durante un periodo concreto, analizarse y descubrir aciertos y errores es algo que debería hacerse a menudo. De hecho, conocerse significa saber que lo que haces tiene unos motivos detrás que lo respalda y, por desgracia, resulta desastroso privarnos de hacer algo porque creemos que la propia experiencia nos atacó más fuerte de lo que la propia realidad muestra. Siempre he pensado que la mayoría de las personas son cobardes con dosis de valentía y que yo era la excepción: valiente con dosis de cobardía; es doloroso saberlo porque es una realidad que provoca dar una imagen de uno mismo equivocada. Un día me dijeron, con toda la razón, la siguiente frase: si sabes lo que vales, ve y consigue lo que te mereces. Duele no ver el camino que debo coger para ello, quiero creer que aún no ha llegado para amenizar el pensamiento exigente que me recorre la cabeza un día tras otro. Muy pocas personas conocen mi historia para comprender más o menos esto que escribo. Andar con pies de plomo, hacer de hormiga y poquito a poco hacerme un hueco, dentro de la sensatez y la honradez, cada vez me resulta más inútil, llega cualquier "oso hormiguero" con la mitad de valor y te destroza todo lo recorrido y bueno, uno llega al límite de tirar la toalla, pero tengo mucho que ofrecer y no daré ese privilegio, espero que esto me sirva...

Que el miedo a fallar no te impida jugar, Aradia.