jueves, 5 de noviembre de 2015

Gracias.

En mi última entrada escribí sobre los nuevos proyectos y la verdad es que no supe exactamente que escribir porque no sabía como expresar todo lo que había en mi cabeza y por eso lo encaucé por otro lado.

Hoy después de realizar un nuevo proyecto, el más importante de mi vida, he de decir una cosa.

Hoy después de años y años puedo decir ¡que soy feliz! La que fui cuando era niña, la que a día de hoy estaba perdida, esa pequeña Aradia que vivía en mí que no tenía miedo a nada y era capaz de comerse el mundo está volviendo cada vez con más fuerza que nunca y me alegro de ello. ¡Y no sabéis cuanto!

Sé que este no es el estilo de entradas que suelo hacer pero hoy tenía la necesidad de expresaros esto. Una confianza y una seguridad que creía que ya no existía, ha vuelto y he de reconocer que ha sido con muchísimo apoyo. Apoyo de unas personas maravillosas que me han dado una oportunidad increíble, unas fuerzas con un simple abrazo, apretándome la mano en momentos de nervios o simplemente con una frase acompañada de una gran sonrisa porque aunque yo en esos momentos no viera la capacidad que tenía, ellos la veían y eso es algo que agradezco profundamente.

Hay una persona en concreto que sin conocerme de nada hace unos meses, me dijo que podía y en ese momento de nervios fue quien más me ayudó, a quien buscaba porque me daba el apoyo que necesitaba y aunque él diga que es un actorcillo, para mí, hoy por hoy, es el más grande del mundo.

Es gratificante saber que vuelvo a ser yo y que la confianza vuelve, sé que a lo mejor soy repetitiva pero mi gratitud por mucho que escriba jamás la podré reflejar en estas líneas.


Gracias.





Aradia.