sábado, 16 de febrero de 2013

¿Chantaje? No gracias.

Nunca he soportado el chantaje emocional. No soporto a las personas que utilizan la sensiblería para sojuzgar a los demás y hacerles esclavos de su sentir y sus apetencias. Aquellos que, en cuanto se les hace ver que metieron la pata, utilizan la excusa de sensibilizar a los demás para justificarse y doblegarles.

¡No me merecen ningún respeto! 

¡Qué falta de orgullo!  ¡Qué falta de coraje!  ¡Qué abuso!


LA FELICIDAD NO SE REGALA, SE CONQUISTA. EL QUERER NO SE PIDE, SE GANA. LA ALEGRÍA NO ESTÁ A LA VENTA, ES GRATIS.


¿Lo he dejado bastante claro?