Ahí está ella, quizá esperando algo tuyo o no, o simplemente viviendo su vida. La tienes delante y, sorprendente a la vez que frustrante, no sabes qué hacer ni qué decir. Qué gran putada, ¿no? Pues es la realidad. Piensas, ¿por qué?, ¿qué ha pasado? No lo sabes, o eso crees. Porque hasta hace solo unos días nadie te quitaba la sonrisa, te costaba creer que era cierto de lo bien que estabas y rebosabas de ilusión porque por fin todo volvía a su sitio. Lejos de la realidad de nuevo, vuelve la frialdad, una situación amnésica, te sientes desarmado y sin entender nada. Le das mil vueltas tratando de buscar soluciones, y es que en realidad no las buscas, simplemente las piensas sin más porque no tienes la culpa. ¿Abandonas o peleas una vez más? Quieres abandonar por la realidad actual, tu cabeza bloqueada, pero así no puede quedar la cosa, el que habla ahora es tu corazón y, por tanto, hay que pelear por ella. Una vez más, una vez más, una vez más...nadie dijo que sería fácil...
Sonríele a la vida, es posible que te la devuelva.
Aradia