Resulta difícil sobrellevar una serie de actitudes, reflexionar sobre reacciones que has tenido ante distintos episodios recientemente. Quizá haces que tu corazón este enmascarado, que intentes no revolver historias, pero justo llega ese momento que te pilla de sorpresa y ese corazón expulsa la máscara, no la quiere, y lo que realmente desea es latir fuerte, bombear sentimientos, pasión. Es ese camino por el desierto en busca de estar libre y puro de cualquier atisbo de recesión, pero llegan los oasis, esos que con un par de horas te hacen olvidar...pero todo lo de alrededor. Ya se revuelve todo, son los ingredientes que metes para machacarlos con la batidora de la ilusión, olvidas lo mal que viviste con su ausencia y hasta eres conformista. Es la flecha que te indica un camino y en realidad es el que quieres seguir a toda costa, y cuando vas a tomarlo¡PUM!, te encuentras con que solo es un espejismo, que es el paso en falso inútil y ves que estás aturdido de nuevo. Reinicio, vuelves al principio y ahí están esos 2 caminos a elegir, llegando al punto que lo que quieres es darte de bruces con el guión que te los marca, y ahí me hallo ...
One day when the sky is falling, I'll be standing right next to you . . . Aradia.