Se dice que el orgullo destroza relaciones sean del tipo que sean.
Si que es cierto en muchos casos, pero siempre y cuando ambas partes tengan ese orgullo. ¡Qué!, ¿no me entendéis?
Fácil.
Una relación se puede "acabar" cuando ambas partes de la relación tienen mucho orgullo acumulado y con él, el rencor agarrado de su mano. Pero cuando una de las partes no tiene ese orgullo, la otra parte evidentemente se puede enfadar pero he ahí la diferencia a sobresaltar.
Llamémoslo, parte A la que tiene rencor y parte B la que no.
Si parte A no quiere saber nada de parte B está en todo su derecho pero si ésta no le desea nada malo al otro y aún así le desea lo mejor y se preocupa de parte A, (aunque ésta no lo sepa) es posible que a cuando parte A se le pase ese orgullo crea que ha perdido de alguna manera a parte B o que se engañe con que parte B no le importa. Tendrá que pasar como todos, por varias fases hasta darse cuenta, que nunca se rompió ese vínculo, que eso es mucho más importante que una relación.
Porque mientras haya amor todo es posible.
Porque con el amor de verdad se crean vínculos.
Porque una vez hay vínculos, eso no se puede destruir.
Jamás permitas que el orgullo y el rencor te nublen el juicio.
Porque si tu quieres, esos caminos se unen.
Porque el amor es lo más poderoso que tenemos, hay que aprovecharlo.
Aradia.

